Este blog va dirigido a las personas con las que he hecho en algún momento coaching, alumnos de mis clases del MBA y amigos con los que he compartido vida profesional, quedando abierto también a todas las personas interesadas en temas de Dirección Comercial.
Concebido como herramienta de comunicación con la que deseo compartir contigo información que espero te ayude a mejorar en el ámbito profesional y personal. Te animo a que me envies tus comentarios, que estoy seguro me serán de gran utilidad.


Jesús Benítez

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Liderazgo compartido

Todas las definiciones de liderazgo se centran principalmente en una persona, el líder, que actúa sobre un grupo de personas para conseguir que se motiven para alcanzar un objetivo.La imagen que estas definiciones clásicas del liderazgo nos trae a la mente al jefe dirigiendo de una forma más o menos eficaz a un grupo de personas que trabajan en su equipo.

De las personas componentes del equipo que han de seguir al líder se suele hablar poco, aparecen como sujetos pasivos que reciben las instrucciones del jefe. En muchos casos sólo se les pide que sean buenos seguidores del líder, que ya sabrá llevarles por el buen camino hasta alcanzar el reto que él ya ha prefijado.

Repasando cualquier relación de competencias para el liderazgo vemos que el enfoque de estas suele estar centradas en que el líder consiga que las personas que trabajan para él rindan al máximo dentro de su equipo. En el mejor de los casos él les dará participación, cuando el lo considere oportuno.

Hay una cosa que en las sociedades avanzadas occidentales más importantes esta dándose desde hace unos años, cada día tenemos un mayor número de personas con una alta cualificación, personas con más formación cuya aportación al equipo es cada día más posible. Por ello se espera actualmente que el liderazgo colectivo sea forma participativa de liderazgo que será la clave del éxito de las empresa que lo adopten.

El líder pasará a ser un facilitador, un organizador, una persona cuya mayor obligación será tener un equipo con el talento que permita que todos desarrollen las competencias máximas del trabajo en equipo. Todos tendrán que tener una actuación responsable, deberán ser íntegros y creativos buscarán su máximo desarrollo mediante el esfuerzo y la formación , definirán retos a alcanzar y serán verdaderos responsables de los proyectos, serán un verdadero equipo donde todas las piezas serán importantes.

"Usted puede hacer lo que yo no puedo hacer, Yo puedo hacer lo que usted no puede hacer. Juntos podemos hacer grandes cosas". (Madre Teresa de Calcuta)

jueves, 21 de agosto de 2008

¿Puede ser el jefe el mejor coach?


A medida que el coaching toma relevancia en el mundo empresarial, muchas empresas empiezan a incluir esta práctica entre las herramientas de desarrollo y mejora de sus empleados. Lo primero que han hecho algunas organizaciones es dar cierta formación a sus directivos y ejecutivos, para que dentro de los procesos anuales de gestión haya sesiones de coaching. Otras compañías han entendido que el coaching es algo de más alcance y se han dedicado a contratar coachs profesionales para su personal clave.
Es indudable que un ejecutivo bien formado puede hacer un coaching informal o utilizar algunas de sus herramientas y metodologías para mejorar el desarrollo del personal bajo su responsabilidad, lo que no ha de confundirse con el alcance de un coaching profesional.
Las razones que impiden que el jefe sea un buen coach para su subordinado son muchas entre las que destacaremos las siguientes:
  • El caoching es una ciencia que esta en continua evolución, difícilmente el jefe va a poder dedicar el tiempo necesario a formarse y actualizarse. El coach profesional se dedica a esto prioritaria o exclusivamente por lo que su actualización puede y debe ser continua.
  • El jefe esta siempre muy ocupado, tiene muchas prioridades, difícilmente le va a poder dedicar el tiempo que necesitan las sesiones de coaching y su preparación. El coach profesional tiene el tiempo necesario para el cliente, es su trabajo, su dominio de la técnica le facilita el proceso.
  • El ser parte del propio entorno del empleado le va a llevar al jefe a tener una visión propia de la realidad y por lo tanto a tener prejuicios y a no ser objetivo, lo que va a interferir en la comunicación entre ambas partes, asimismo le va a ser difícil ver la posición del empleado desde una visión exterior.
  • La no elaboración de juicio y la confidencialidad son elementos claves en coaching. La posición de jefe choca absolutamente en esto, ya que en distintos momentos del año, tendrá que evaluarle, revisarle el salario, proponerle para ascensos..., actividades que no podrá desligar de la información que maneje en las sesiones de coaching.
  • Para el coach lo importante es el cliente al que esta haciendo coaching, utilizará todo sus conocimientos para el desarrollo de éste con una visión tanto a corto como a largo plazo. Para el jefe lo más importante es la empresa y sus resultados, en muchas ocasiones los resultados a corto plazo.
 
Por último recomiendo al que tenga que decidir el tipo de coaching necesario para una persona clave en una organización, que evalúe siempre las posibilidades que le dá el coaching profesional frente a unas sesiones internas con ciertas limitaciones.

lunes, 28 de julio de 2008

¿Qué es el coaching?


Según la ICF (International Coach Federation) El coaching es un proceso continuo de trabajo en co-creación que permite al cliente obtener resultados satisfactorios en su vida personal y profesional. A través del proceso de coaching, el cliente profundiza en sus conocimientos, mejora su rendimiento y revaloriza su calidad de vida.

Breve Historia

La historia del coaching se puede remontar al siglo IV a.C. cuando, el filósofo griego Sócrates, creó un método que promovía el empleo del diálogo y las preguntas para desarrollar el conocimiento entre sus discípulos. De esta forma nace la mayéutica, que etimológicamente significa dar a luz, que en este caso es dar a luz la verdad que hasta ese momento había permanecido oculta.

En los años 70, Timothy Gallwey se dio cuenta de que el peor enemigo de un deportista era su propia mente, publicó una serie de libros para ayudar a superar las limitaciones mentales y mejorar el rendimiento. Basándose en esta filosofía, en los años 80, Sir John Whitmore creó una escuela de superación interior para deportistas, que posteriormente se trasladó a las empresas creando lo que se llama Coaching Empresarial.

Posteriormente, ya en estados Unidos de Norteamérica, desarrolla su metodología Thomas J. Leonard, a quien se le reconoce mundialmente como el padre del Coaching Moderno, creando la escuela de Coachville y fundando la ICF.

Hoy en día el coaching se aplica tanto en el ámbito deportivo como en el personal y profesional, creando las distintas ramas de esta nueva ciencia.

¿Qué es el coaching?

Para empezar hay que tener en cuenta que el coaching se desarrolla en un entorno de confianza y confidencialidad entre el coach y el coachee (llamado cliente), donde se busca la satisfacción personal y profesional.

Durante el proceso de coaching se analizará claramente la situación presente, para posteriormente definir la situación deseada, donde los valores de la persona estén plenamente establecidos. Para unir estos dos puntos desarrollaremos las herramientas necesarias y se eliminaran los obstáculos, reales o imaginarios. Trabajaremos las competencias nesecarias para convertirlas en hábitos que se introduzcan en la vida diaria profesional y personal.

El Coaching no es una terapia ya que no trata patologías. El coaching es una técnica de desarrollo personal, dirigida a alcanzar las mejores metas, utilizando herramientas de comunicación, búsqueda de alternativas, resolución de problemas y en general, poniendo en práctica un amplio número de habilidades directivas para alcanzar el éxito profesional y la satisfacción personal.

Selección de un Coach

Es clave que el coaching lo lleve a acabo un COACH CERTIFICADO que además pueda conocer claramente tu mundo.
Para más información contacta a Jesús Benítez en jesusd.benitez@gmail.com

martes, 22 de julio de 2008

La crisis y las ventas

En época de crisis también se puede vender pero sólo los que se preparen para ello alcanzarán el éxito deseado. Articulo en el se expresa una serie de pautas a llevar a cabo por la red de ventas para tener éxito en estos momentos de turbulencias económicas.
La crisis es consustancial al desarrollo de las personas y las sociedades, a todos nos vienen a la mente muchas crisis, tanto en el orden personal: la crisis de la adolescencia, la de los cuarenta, la de la perdida de familiares próximos, las profesionales ..., como en el orden social, la primera del petróleo, la de los misiles de cuba, la de las empresas de Internet, la de los mercados asiáticos..., todas posiblemente tan importantes como la actual.
Etimológicamente la palabra “crisis” viene del griego “κρίσης” y su significado inicial es: replantear situación y puesta en marcha. En el idioma chino, “crisis” (weiji), se compone de dos ideogramas:

Wēi: que se traduce como “peligro”.
• Jī: se puede traducir como “oportunidad”, además de, máquina, avión, punto crucial, etc...
En estos momentos, y tras pasar por meses en los que se definía la situación de muchas formas (coyuntura adversa, crecimiento debilitado...) y vayamos a estar o no en recesión (técnicamente aún no lo estamos), la verdad es que, en general, la gente de la calle se siente en crisis, y lo más importante en esta situación es el sentimiento colectivo que es el que finalmente determina el consumo y además el colectivo empresarial se siente en crisis. Las ventas en muchos sectores empiezan a no tener la dinámica a la que estábamos acostumbrados en los últimos años que fueron de extraordinaria bonanza en países como España.
Pero la pregunta es: ¿cómo actuar en esta situación?
Ante todo hemos de perderle el miedo a la palabra crisis, centrarnos en todas los significados que tanto en oriente como en occidente la palabra tiene. Son muchos los grandes éxitos empresariales que se han alcanzado en la historia gracias a la crisis, sólo hay que saber actuar en estas circunstancias y aprovechar la oportunidad de cambio.
En el mundo de la venta no le va a ir igual de bien a todo el mundo. Los que se muevan y actúen, la parálisis es tan mala como el pánico, y sepan abordar la situación de una forma profesional serán los que mantengan e incluso mejoren su situación de mercado. Las tácticas que detallo a continuación pueden servir de ayuda a los equipos comerciales a superar el momento con éxito. Adáptelas a sus circunstancias, cree un plan de crisis y seguro que aventaja a sus competidores que no lo hagan.

Muestre tranquilidad: lo peor de las crisis es que es contagiosa, si vamos con un espíritu inquieto transmitiremos zozobra a nuestro cliente y le daremos razones subjetivas para que no nos compre. Bastante tiene con la información mas o menos preocupante que le dan sus cuentas, para que vayamos nosotros incrementando su angustia. Esto le ayudará a crear un ambiente relajado que les ayudará a mantener una conversación de negocio productiva.
  1. Sea optimista, pero no se pase: es verdad que con pesimismo no se sale de ningún momento difícil pero, el excesivo optimismo hace que el cliente pierda credibilidad en nosotros, nuestra compañía y nuestros productos. Genere optimismo y confianza, haga ver a sus clientes que los periodos de crisis son periodos naturales de los que las compañías bien gestionadas salen reforzadas. Nadie quiere compartir momentos difíciles con personas negativas.
  2. Escuche a los clientes: estos siempre han de ser escuchados y, en momentos difíciles, más todavía. Pregúnteles, consiga que expresen sus dudas y preocupaciones, muchas de ellas se pueden solucionar. Las personas preocupadas tienden a agrandar los problemas, haga que se los cuenten, encontrará oportunidades que usted le podrásatisfacer. Hará un buen negocio para el presente y el futuro.
  3. Permanezca en contacto: incremente las visitas, los correos, mándele ese detalle que antes no le había enviado, incremente sus vínculos con sus principales clientes, que vea que en momentos difíciles usted esta presente, trabajando codo con codo para hacer proyectos en los que ambas partes ganan. Una ausencia prolongada de usted puede ser interpretada como un abandono de las relaciones.
  4. Flexibilidad: los momentos de crisis no son tiempos para posturas rígidas. Si el entorno es una de las claves para definir estrategias comerciales, en estos momentos el entorno esta especialmente afectado y tiene un impacto mayor que nunca y por lo tanto deben las empresas deben adaptarse especialmente a él con la máxima flexibilidad.
  5. Creatividad: sea diferente, no hay un momento mas oportuno que este para crear situaciones distintas, romper con la rutina y aportar novedades. Es un buen momento para que el cliente quede sorprendido por la viveza de nuestras nuevas acciones, en unos momentos de retraimiento del mercado aparezcamos como innovadores.
  6. Propuesta de valor: insista en la propuesta de valor de sus productos o servicios, haga que quede claramente definida y suficientemente diferenciada de la de sus competidores. Si tiene una imagen reconocida, proyecte su marca, haga que en los momentos difíciles sus clientes no jueguen a la baza del precio sino a la seguridad de las marcas reconocidas. Utilice los tanto los valores racionales como emocionales de sus productos o servicios.
  7. Mejore su servicio: no es este el momento para fallar, la calidad del servicio es clave en estos momentos, el cliente no podría entender que ahora aparecieran dificultades extras como retrasos en los envíos , errores en los pedidos, fallos en la facturación.... Es momento para ejecutar la máxima calidad posible, es el momento para que la empresa demuestre la tan habitual estrategia de “Orientación al Cliente”.
  8. Segmentación: si la estrategia de “chocolate para todos” nunca suele ser buena y esta pasada de moda, ahora es el momento de tener estrategias claramente adaptadas al perfil de cada grupo de clientes. Conozcamos muy bien sus necesidades y adaptémonos nosotros a ellas creando productos y servicios para cada segmento de nuestra cartera de clientes.
  9. Fidelizar clientes importantes: si hay algo importante en los tiempos de crisis es el no perder a nuestros clientes más importantes. Esta pérdida afectaría a nuestro momento actual y al futuro. En los momento de crisis todo se revuelve y pueden aparecer otros proveedores que entiendan y atiendan mejor a nuestros clientes más importantes y los perdamos para ahora y para el futuro.
  10. Aproveche oportunidades: en estos momentos puede haber potenciales clientes que no le estaban comprando o lo hacían en unas cantidades pequeñas que cambien su estrategia de compra, esto puede ser una oportunidad para usted, se revuelve el tablero y es un buen momento para hacer nuevas propuestas de negocio.
  11. Productos Claves: Si es necesario, centre su propuesta en los productos claves de su cartera , aquellos de mayor rotación y mejor margen. Hay que hacer que la maquinaria siga funcionando y no se quede bloqueada. 

Recordemos que también en tiempo de crisis el mejor gana, seguro que estos momentos difíciles serán aprovechado por algunos para ganar mercado y salir reforzado, una estrategia adecuada puede traerle a usted un cambio positivo. Recuerde que crisis también es oportunidad.