¿El líder nace o se hace?
Hay teorías para todos los gustos pero lo que esta claro es que la habilidad de liderazgo es mejorable en todos nosotros.
Hay que empezar recordando que no es lo mismo mandar, dirigir o liderar. Mandar es decir lo que hay que hacer con todo detalle y sin espacio a la mas mínima autogestión. Dirigir es explicar lo que se ha de alcanzar y las líneas generales del trabajo para que ellos elijan el camino y la forma de alcanzar la meta. El líder trabaja el reto con el equipo desarrollando el proyecto, incluida la meta, con ellos.
La autoridad nos viene dada por el cargo que desempeñamos en la organización, el liderazgo nos es concedido por las personas del equipo. Esto hace que existan jefes con autoridad concedida por la organización en la que está, pero sin alcanzar liderazgo.
A la hora de definir el estilo de liderazgo, existen muchas escuelas con visión distinta. Hersey y Blanchard definen el liderazgo situacional, que proclama la necesidad de un enfoque diferenciado según el entorno en el que se desarrolle la actividad y el tipo de equipo que trabaja con él, su grado de preparación, madurez y compromiso. El máximo nivel de liderazgo sólo se consigue en grupos realmente maduros.
El liderazgo no es una característica global, es la consecuencia de alcanzar un nivel óptimo en una serie de competencias, teniendo en cuenta las que se dan en los principales líderes de las grandes organizaciones, se puede definir una serie de ellas claves. La mejora del liderazgo se alcanzará tanto desarrollando las competencias que no alcancemos de forma suficiente como perfeccionando las que tenemos de forma suficiente pero podemos elevar. Todas son importantes y tienen que estar presentes en los líderes, aunque ciertos expertos consideran que el verdadero líder tiene que tener alguna de las competencias en su máximo desarrollo.
El liderazgo no es una cosa sólo para las personas de las empresas u organizaciones que tienen mando sobre otras. Cualquier persona puede tener un fuerte liderazgo y mediante este influir en la organización.
Las competencias claves del liderazgo:
El liderazgo no es una cosa sólo para las personas de las empresas u organizaciones que tienen mando sobre otras. Cualquier persona puede tener un fuerte liderazgo y mediante este influir en la organización.
Las competencias claves del liderazgo:
Los líderes deben de estar técnicamente bien preparados en el área en el que desarrollen su actividad. Esto les ayudara a entender las circunstancias que se mueven en el entorno y a poder interactuar con los expertos que necesite, a lo que sabrá sacar el máximo provecho. Este nivel de conocimiento hace que sean escuchados y sus opiniones respetadas por la mayoría de las personas, se gane credibilidad.
Los líderes son creativos e innovadores, aportan conceptos y soluciones nuevas para abordar situaciones distintas, encuentran la solución a los problemas para alcanzar los resultados. La creatividad hace que se pueda dar soluciones a situaciones no vividas a las que podría valer la aplicación de recetas conocidas. La seguridad en sí mismo les permite asumir riesgos sin miedo al fracaso, aceptan la responsabilidad.
Definen metas ambiciosas y persiguen el resultado, no se conforman con lo que hacen otros, quiere más, define metas ambiciosas y lucha por ello hasta alcanzar el éxito. El líder es una persona resolutiva con capacidad de análisis que utiliza para desarrollar estrategias.
Trabaja en equipo, encuentra y aprovecha lo mejor de la gente para el logro del éxito que posteriormente comparte con todos, reconociendo el esfuerzo y la aportación, provoca la colaboración de todos con todos como vía de alcanzar metas más ambiciosas.
El líder desarrolla a la gente de su equipo facilitándoles los conocimientos necesarios, es un coach que consigue con su feedback corregir los fallos. Se preocupa por conocer a su equipo. No teme a rodearse de un equipo mejor ya que sabe que el resultado es cosa de todos. Motiva para que la gente aporte un plus extraordinario. En su equipo la gente encuentra una fuerza interior que le permite hacer más.
Es hábil en la comunicación haciéndola continuamente y sin barreras. Entiende que esta es multidireccional, escucha y facilita la comunicación entre los miembros del equipo y personas extrañas al mismo relacionada con la organización.
El líder trabaja su autodesarrollo no conformándose con la situación alcanzada, busca oportunidades de mejorar e incrementar su nivel profesional que serán de utilidad para el equipo.
Actitud positiva que hace que los grandes obstáculos se vean como retos alcanzables. Esto no nos debe hacer pensar con un optimismo desmedido, con el que puede no distinguirse entre la realidad y la ficción, con el riesgo de causar un gran daño a la organización y al equipo.
Es ético, con gran honestidad para su equipo, la empresa y el entorno global en el que se desarrolla. Lidera con el ejemplo siendo fiel a los valores de la sociedad.
El liderazgo es una consecuencia de nuestro trabajo y actitud, la autocrítica y las evaluaciones de los demás, incluido sistemas formales de 360º o de feedback ordinario, deben ayudarnos para definir las competencias de liderazgo a mejorar para alcanzar mayor liderazgo.
Quien quiera mejorar su liderazgo tendrá que definir una estrategia concreta determinando las competencias a desarrollar, estableciendo un plan de acción y determinando metas concretas medibles. Puede ser recomendable que tengamos un coach que nos dé una visión independiente de nuestra realidad y colabore en la definición del plan y las metas.
El liderazgo nos ayudará a alcanzar mayor influencia en nuestro entorno y satisfacción con nuestro trabajo. Permite alcanzar los niveles más altos de la motivación.
El liderazgo nos ayudará a alcanzar mayor influencia en nuestro entorno y satisfacción con nuestro trabajo. Permite alcanzar los niveles más altos de la motivación.